
Vélez derrotó, en el día de ayer, al último campeón del fútbol argentino, San Lorenzo de Almagro, por 2-0. Con un zapatazo de otro partido de Víctor "Chapa" Zapata, y un cabezazo de manual del nuevo refuerzo, el uruguayo Silva, el Fortín dió una lección de eficacia en un partido que pudo haber sido para cualquiera de los dos, y que demuestra, una vez más, la irregularidad en general de este torneo, en donde uno, ganando 2 o 3 partidos seguidos, ya está cerca de la punta. Ni Boca, ni Independiente, menos River, se puede decir que sean equipos que jueguen bonito (Lavolpe dixit) ni que sean regulares. Probablemente el único que tenga esta cualidad a la larga sea el conjunto de Miguel Angel Ru$$o, pero hay que verlo todavía (de la mano de 3 penales en 6 fechas se hace todo mucho más simple...cuanto hace que no recuerdan un penal para Vélez?). La cuestión es que Vélez se puso a un punto del puntero (Boca) y amenaza con dar pelea...hasta donde, imposible saberlo con Ricardo Lavolpe y sus dirigidos.
El primer tiempo de este partido fue claramente aburrido, chato, sin emociones, en fin, ideal para llegar tarde (?) porque ninguno de los dos equipos tuvo el ímpetu necesario para llevarse al rival por delante. Mucho hemos escuchado a Ramón Díaz jactándose del buen juego de su equipo: lo cierto es que, pese a lo que digan los resúmenes de la fecha, la "superioridad" tan supuesta de CASLA no lo fue. Por lo menos, no en la medida que lo presentan. Vélez tuvo en ese primer tiempo una clarita de Ocampo, luego de una jugada a lo Ronaldinho de Lionel Ríos (uno de los mejores en lo que va del campeonato) un disparo de afuera del área de Silva, y un penal claramente no sancionado, luego de un topetazo de Rivero (volvemos a lo de los penales...). San Lorenzo tuvo un tiro libre que dió en el palo (en una jugada en la que pareció offside) y ahí paremos de contar.
En el segundo tiempo probablemente sí el conjunto que mejor haya salido a la cancha fue el de Silvera (rápidamente reemplazado) y compañía, en parte gracias a la audacia de su técnico, que con cierto cambios (como Bilos por Tula) se decidió por ir a buscar el partido. Lavolpe, en cambio, decidió "posicionar mejor al equipo" y mandó a la cancha a un combativo Bustos, y a un lujoso Cabral para ganar la mitad de la cancha. En otra situación, probablemente estos cambios (sobre todo el de Ríos) hubiesen dado mucho que hablar, pero lo cierto es que al "Bigotón" le salió bien, y nadie puede quejarse. San Lorenzo dominó esos primeros 15 minutos del segundo tiempo, con varias llegadas (una del Malevo, una clarita en el travesaño del "Chaco" Torres) pero no concretó, y ahí es cuando la Diosa "Eficacia" estuvo del lado de Liniers. Torres lo baja a Zapata (en una jugada bastante extraña). El ex River que la agarra, la acomoda, y ante los gritos de un Lavolpe que pedía "abrir a la derecha", el volante sacó un tremendo sablazo que se metió en el ángulo superior derecho de un Orión que volaba y volaba. Era el 1-0 fortinero, y la alegría en Liniers. A partir de ahí, los visitantes se pusieron un poquito nerviosos, y sobre el final, Bottinelli se fue expulsado por una dura entrada ante Silva. Para decorar el resultado, Zapata abrió muy bien con Sena, éste levantó la cabeza, lo vió a Silva y se la puso en la cabeza, para que el uruguayo marcara el 2-0.
El "Fortín" ganó con un partido muy importante para demostrar para qué está este campeonato, y sobre todo, para continuar la paternidad que tiene ante Ramón Díaz (?). Por otro lado, uno sabe de lo ciclotímico que es este equipo, y, teniendo en cuenta el bajo nivel que demostró ayer, da para pensar y para analizar si está para pelear realmente el campeonato.

